dia 22

Después de desayunar salimos a ver el Museo Nacional Arqueológico de Malí, que encontramos después de una buena caminata.

Comemos en el jardín de la Casa de la juventud, donde pasamos toda la tarde de relax, saliendo sólo para comprar la cena y el bocadillo del día siguiente.

A comer.

De noche se hace insoportable estar al aire libre, el aután no sirve con los mosquitos africanos cuyos aguijones no respetan ni la ropa que nos cubre. Por lo que Xisco y yo decidimos dormir dentro de la tienda sin el doble techo. Aún así durante el montaje se colaron dentro 5 ó 6 que murieron valerosamente. Cerramos por dentro y saboreamos con placer su ausencia en el espacio aéreo conquistado.

Prefieren la leche al te.

Durante la noche había un cierto movimiento en aquel jardín, gente sospechosa se paseaba estratégicamente cerca del bus. Ya de madrugada me despertaron los gritos de terror de una mujer que estaba rodeada por hombres en lo profundo de las sombras. A esas horas, el héroe que llevo dentro, todavía estaba dormido.

Día 23 de Julio Día 21 de Julio